El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha planteado a Renfe, como compañía pública estatal de ferrocarriles, que adopte medidas internas para que los clientes que van acompañados con perros de asistencia puedan desplazarse en condiciones de comodidad y seguridad tanto para el viajero como para el animal.
Según la legislación vigente, todas las compañías de transporte público, incluida Renfe, han de aceptar a los perros de asistencia de personas con discapacidad, pero no se establece nada específico sobre la ubicación que ha de ocupar el animal, que se sitúa a los pies del viajero, en su mismo espacio de asiento.
Dado el volumen de estos perros de asistencia, resultan muy incómodo para el viajero y el animal compartir un espacio tan exiguo, experiencia negativa que se acrecienta cuando los trayectos son de media y larga distancia, que pueden durar horas.
A fin de paliar esta situación, el CERMI propone a Renfe que como política propia -y hasta tanto se pueda cambiar la legislación aplicable- adopte la decisión de ofrecer al viajero que acude acompañado de perro de asistencia, debidamente acreditado según la normativa vigente, de ceder espacio del asiento contiguo, sin coste adicional. Así se conciliarían la seguridad y comodidad del viajero y el bienestar del animal.
El objetivo final para el CERMI sería la modificación del Real Decreto 1544/2007, de 23 de noviembre, por el que se regulan las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los modos de transporte para personas con discapacidad, para que esta medida adquiriera carácter imperativo y estructural para todo tipo de transportes públicos.

