El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), a través de su delegado de Derechos Humanos y para la Convención, Gregorio Saravia Méndez, ha participado en los Cursos de Verano de la UNED 2025 celebrados en Calatayud, Zaragoza, convocado bajo el título “Discapacidad y Ciudadanía: los nuevos retos de la inclusión en una sociedad compleja”.
En su intervención, centrada en la garantía de condiciones para una participación política de las personas con discapacidad, una de las reivindicaciones históricas del movimiento asociativo, Saravia ha señalado que el artículo 29 de la Convención de Naciones Unidas de la Discapacidad reconoce expresamente este derecho, y ha reclamado medidas más contundentes para asegurar el acceso universal a los procesos electorales y la representación activa en la vida pública y política. “Una democracia sin plena participación de todas las personas no puede considerarse verdaderamente democrática”, ha recalcado.
En este sentido, ha llamado la atención sobre las barreras aún existentes para el ejercicio del derecho al voto y la escasa representación en las instituciones, especialmente de mujeres con discapacidad, que siguen enfrentándose a múltiples formas de discriminación interseccional.
Gregorio Saravia ha apelado en su ponencia a la responsabilidad compartida entre gobiernos, sociedad civil y ciudadanía para avanzar hacia una sociedad en la que la diversidad sea celebrada y la inclusión, una realidad efectiva. “Como el colibrí que, gota a gota, trata de apagar el incendio, cada uno debe hacer su parte”, ha dicho citando una conocida leyenda.
Otra materia abordada por el representante del CERMI han sido los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la Agenda 2030 y el compromiso con la inclusión, Saravia ha alertado sobre el preocupante contexto global, marcado por el debilitamiento del multilateralismo, los retrocesos normativos y la persistente exclusión estructural de las personas con discapacidad. Se trata de un panorama especialmente complejo, también caracterizado por una crisis ambiental sin precedentes y un contexto geopolítico complejo con la aparición de un espacio político abiertamente contrario a la Agenda 2030, que ha roto consensos sociales previos en torno a los derechos humanos y la convivencia pacífica.
Frente a esta situación, ha hecho un llamamiento a reforzar la democracia, el multilateralismo y el compromiso social como únicos caminos hacia una sociedad verdaderamente inclusiva.
Saravia ha destacado la estrecha conexión entre la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Agenda 2030, subrayando que ambos instrumentos internacionales deben actuar de forma conjunta para garantizar que las personas con discapacidad no sean dejadas atrás en los procesos de desarrollo. “La Convención y los ODS constituyen una oportunidad histórica para saldar la deuda de desigualdad, pobreza y discriminación con las personas con discapacidad”, ha afirmado.

