La cámara como espejo, la imagen como reflejo del alma y la fotografía como herramienta de transformación personal. Así se vivió el Taller de Autoestima a través de la Fotografía, una iniciativa impulsada por la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arucas, bajo la dirección de Jésica Guerra, que ha dejado una huella profunda en quienes participaron.
Durante tres intensos encuentros, las personas participantes exploraron no solo el mundo de la fotografía, sino también el de su propia identidad. Aprendieron a mirarse con ternura, a reencontrarse con su esencia y a romper estereotipos que muchas veces condicionan la percepción que tenemos de nosotros mismos.
El resultado fue una experiencia cargada de emoción, complicidad y descubrimiento personal, donde cada retrato se transformó en un acto de afirmación y cada imagen en una oportunidad para decir “me acepto y me celebro”.
Más allá de lo técnico, este taller apostó por la fotografía como una herramienta de autocuidado, crecimiento y empoderamiento, especialmente útil en momentos vitales de cambio, vulnerabilidad o búsqueda personal.
Desde el área de Servicios Sociales subrayan la importancia de este tipo de iniciativas que tejen comunidad, fortalecen vínculos y promueven una autoestima real y sostenida a lo largo del tiempo.
El éxito del taller ha abierto la puerta a futuras ediciones y a nuevas propuestas que unan arte, salud emocional y participación social. Porque como quedó claro en cada disparo de cámara, mirarse con amor también se aprende.

