La enfermera miembro de la Junta directiva de la Sociedad Valenciana de Medicina Paliativa, vocal de la Comunidad Valenciana de AECPAL (Asociación Española de Enfermería en Cuidados Paliativos), Mª Teresa Gea Soriano, ha defendido el papel clave de las enfermeras como referentes en el acompañamiento a personas con demencia y sus familias
Durante el webinar, se subrayó la importancia de diseñar un plan de cuidados individualizado, ajustado a las distintas fases de la enfermedad
Pamplona, 25 de junio de 2025.- “El cuidado de las enfermeras en pacientes con demencia es fundamental para garantizar su bienestar y calidad de vida”, esta es una de las principales conclusiones del webinar ‘Cuidados de enfermería en pacientes con demencia con enfoque centrado en la persona’, organizado por la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA), y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), y que ha contado con la enfermera miembro de la Junta directiva de la Sociedad Valenciana de Medicina Paliativa, vocal de la Comunidad Valenciana de AECPAL (Asociación Española de Enfermería en Cuidados Paliativos), Mª Teresa Gea Soriano.
Durante la sesión, la experta ha defendido el papel clave de las enfermeras como referentes en el acompañamiento a personas con demencia y sus familias, especialmente en las fases avanzadas de la enfermedad. “Nuestro trabajo se centra en acompañar a la persona y a sus seres queridos durante todo el proceso, siendo soporte y apoyo en cada pérdida, en cada situación y en cada toma de decisiones, sobre todo en la última etapa de la enfermedad, donde nuestros objetivos irán únicamente encaminados al bienestar de la persona”, ha explicado.
Los cuidados de enfermería, ha añadido, deben basarse en un enfoque centrado en la persona, donde “el individuo recupere su protagonismo, no como un enfermo, sino como una persona con valores, creencias, deseos y preferencias que deben ser respetadas”.
Cuidados individualizados y adaptativos
Durante el webinar, se subrayó la importancia de diseñar un plan de cuidados individualizado, ajustado a las distintas fases de la enfermedad. En fases leves o moderadas, el objetivo será ralentizar la evolución, mientras que en fases avanzadas se priorizará el confort y la calidad de vida.
“La calidad es más importante que la cantidad”, insistió Gea Soriano. “El cuidado debe adaptarse a las necesidades reales de la persona y su familia, en un entorno seguro y deseado”.

