La entidad ha pedido derribar barreras y que la futura Observación General sobre el Artículo 29 del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU sea una guía práctica para garantizar el voto accesible.
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha defendido hoy, durante la Jornada Formativa “La participación social y política de las personas con discapacidad” organizada por el CEAPAT-IMSERSO, que la calidad democrática de España se mide por su capacidad para incorporar a las personas con discapacidad en la vida política.
“Una democracia que excluye a parte de su población es una democracia de baja intensidad”, ha afirmado Pilar Villarino, directora ejecutiva del CERMI, al presentar la ponencia “Democracia Inclusiva: el derecho a la participación política de las Personas con Discapacidad”. Durante la ponencia, dedicada a la próxima Observación General sobre el artículo 29 de la Convención que actualmente prepara el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el CERMI ha recordado que dicho precepto garantiza a las personas con discapacidad el derecho a votar, a ser elegidas y a participar en la dirección de los asuntos públicos en igualdad de condiciones. Este mandato ha quedado reforzado en el ordenamiento interno gracias a la reciente reforma del artículo 49 de la Constitución española.
La representante del CERMI exigió a los poderes públicos: accesibilidad universal en todos los procesos electorales; asistencia personal elegida libremente para votar; presencia garantizada de personas con discapacidad en las listas electorales; financiación estable para sus organizaciones representativas. Además, pidió que la próxima Observación General del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad “se convierta en un manual práctico de democracia inclusiva”.
Especial atención merecen las mujeres y niñas con discapacidad. La representante del CERMI recordó que la Convención reconoce la discriminación múltiple que sufren mujeres y niñas con discapacidad. “El espacio público y, en especial, el político, han sido diseñados históricamente desde una mirada androcéntrica. Para las mujeres con discapacidad las barreras se alzan con mayor fuerza”, advirtió. Por ello, exigió que la futura Observación General se convierta en un “manual práctico de democracia inclusiva” que asegure la participación equitativa de las mujeres y la infancia con discapacidad, ya que. “la igualdad real se mide también por su liderazgo”.
En un contexto de desafíos democráticos, y a las puertas del 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la representante del CERMI concluyó subrayando la idea inicial: el grado de calidad de una democracia se mide por su capacidad para incluir a toda su ciudadanía.

