El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha apelado a desplegar todo el potencial que el empleo público encierra para las personas con discapacidad. Lo cual requiere reformas normativas que actualicen su regulación, pero también asunción y convicción por parte de las distintas administraciones responsables de los procesos selectivos de acceso a la función pública.
Así lo expresó ayer el presidente del CERMI, Luis Cayo Pérez Bueno, durante su intervención en la apertura de la jornada del Foro Inserta de Empleo Público de la Fundación ONCE, celebrada en la sala Europa del Senado de España.
El empleo público -precisó el presidente del CERMI- no va a resolver el grave problema de la exclusión laboral de las personas con discapacidad, esto es claro, pero, aparte de lo que pueda aportar cuantitativamente en la generación de puestos de trabajo, nunca desdeñable, puede y debe actuar a modo de laboratorio de inclusión, con capacidad de irradiar hacia el mercado, señalando vías correctas de acceso, participación y progreso para todos los operadores económicos.
Las administraciones han de ser modélicas en materia de inclusión laboral de personas con discapacidad, pesa sobre ellas un plus de ejemplaridad, por su carácter público, que han de ejercer con vigor, subrayó Pérez Bueno, para que, una vez alcanzado ese nivel de excelencia, enseñen al mercado, trasfiriendo esa experiencia acumulada a través de enseñanzas prácticas que desaten espirales positivas de activación laboral.

