El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha pedido a los grupos políticos del Congreso que vayan más lejos en la modificación de la Ley de Seguridad Vial vigente y acuerden que el estacionamiento en plaza reservada a personas con movilidad reducida no solo sea considerada infracción grave, sancionada como tal, sino que también suponga pérdida de puntos en el permiso de conducción para el infractor.
Ante la iniciativa de los grupos parlamentarios del PSOE y Sumar, mediante una enmienda presentada a la proposición de Ley para reducir la tasa máxima de alcohol en la conducción, que se tramita en estos momentos en la Cámara Baja, proponen que detenerse o estacionar en lugares reservados para personas con discapacidad sea una infracción muy grave que lleve aparejada una multa de 500 euros.
Actualmente, la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial codifica esa infracción como grave y la multa es de 200 euros, pero los grupos parlamentarios que sustentan al Gobierno de coalición quieren endurecerla con la enmienda mencionada a la proposición de ley para reducir la tasa máxima de alcohol en la conducción y prohibir los avisos entre conductores sobre controles de alcohol y drogas.
Esa proposición de ley fue registrada el pasado noviembre por el PSOE en el Congreso y el plazo de presentación de enmiendas acaba de concluir.
A juicio del CERMI, esta propuesta del PSOE y Sumar se hace eco parcial de las demandas de la discapacidad organizada, y por tanto resulta un avance, pero se queda corta para lograr el objetivo pretendido de disuadir eficazmente contra la práctica extendida de hacer mal uso de las plazas reservadas por quienes no tienen derecho.
La medida debe ir acompañada de la pérdida de puntos en el permiso para el conductor infractor, lo que tendría un efecto más intensamente disuasorio, preservando el uso de los estacionamientos reservados solo para quienes verdaderamente deben gozar de ese derecho, es decir, las personas con movilidad reducida.

