La discapacidad sobrevenida en el empleo debe ser foco prioritario de las políticas activas de inclusión laboral de personas con discapacidad, pues la sociedad ni el mercado de trabajo deben tolerar el pase automático a situación de inactividad por la aparición de una discapacidad mientras se trabaja.
Esta es la reivindicación del Movimiento CERMI este 1º de mayo de 2025, Día Internacional del Trabajo, que dirige al Gobierno, al Parlamento, a los agentes e interlocutores sociales y a los operadores económicos del mercado de trabajo.
A juicio del CERMI, el sistema jurídico-político laboral de la discapacidad debe seguir avanzando en la consideración de las situaciones sobrevenidas para darles respuestas adecuadas, que deben pasar siempre por ofrecer la posibilidad de mantener en activo al trabajador con discapacidad adquirida, si ese es su deseo, adaptando el entorno laboral a sus nuevas circunstancias.
La entra en vigor hoy mismo de la Ley 2/2025 de modificación del Estatuto de los Trabajadores para derogar el despido automático por motivos de incapacidad permanente, en cuya consecución el CERMI ha tenido un papel protagónico, es una medida esencial en esa dirección, que hay que seguir ensanchando y ahondando.
El próximo paso para el CERMI, como ordena la Ley 2/2025, es la regulación legal -incentivadora, flexible y equilibrada- de la compatibilidad de la actividad laboral con la pensión de incapacidad permanente de Seguridad Social, abandonando esquemas rígidos que hacen inconciliables el trabajo o la percepción de prestaciones pasivas.

