Miguel Ángel Sampedro, un docente sordo que venía ejerciendo como profesor de Lengua Castellana y Literatura en un instituto de Canarias hasta hace muy poco, denuncia públicamente su cese injustificado por parte de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Así como la falta de accesibilidad y la vulneración de derechos, critica, que ha padecido en el sistema educativo regional.
Sampedro, el primer doctor sordo en Filología Hispánica de España, expone que su caso pone en evidencia las barreras a las que se enfrentan las personas con discapacidad en el ámbito laboral, especialmente en la docencia. Subraya que su despido se produjo sin una justificación clara, a pesar de haber desempeñado su labor de manera competente y con el respaldo de sus alumnos. Además, denuncia la carencia de medidas de accesibilidad adecuadas, como intérpretes de lengua de signos o herramientas adaptadas, lo que ha dificultado su desempeño y su integración plena en el entorno educativo.
Destaca que la Administración no le ha facilitado desde el año 2020 intérprete de Lengua de Signos Española, lo que ha tenido repercusión en su salud mental manifestándose con ansiedad y bajas laborales. Rechaza que Educación lo cesara el pasado 29 de enero por una supuesta ocultación de una enfermedad preexistente que Sampedro niega. Defiende que los docentes con discapacidad tengan las mismas oportunidades y recuersos para desempeñar su profesioón.
Desde diversos colectivos y asociaciones de personas sordas han mostrado su apoyo a Sampedro y han exigido una respuesta de las autoridades educativas. Reclaman que se garantice la accesibilidad en el ámbito educativo y se eviten decisiones que puedan vulnerar los derechos laborales de los docentes con discapacidad.

