La neuropsicóloga de la Unidad de Memoria del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, María Belén Sánchez Saudinós, explicó que la combinación de biomarcadores y tecnología digital tiene grandes ventajas como el diagnóstico diferencial preciso, el pronóstico personalizado, la monitorización continua del proceso y el desarrollo de modelos predictivos
Las herramientas digitales más usadas en la práctica clínica de la evaluación neuropsicológica son las aplicaciones móviles, plataformas online, software de realidad virtual y la teleneuropsicologia
La evaluación neuropsicológica, en combinación con el resto de biomarcadores que disponemos en la actualidad (líquido cefalorraquideo, sangre y neuroimagen), es fundamental para detectar trastornos neurodegenerativos en etapas tempranas, incluso antes de que aparezcan los síntomas evidentes. Esta es una de las principales conclusiones del webinar ‘El rol de la evaluación neuropsicológica en una era de biomarcadores y explosión digital’, organizado por la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA), con la colaboración de Novo Nordisk, y que ha contado con la ponencia de la neuropsicóloga de la Unidad de Memoria del Institut de Recerca SantPau, María Belén Sánchez Saudinós.
Durante su intervención, la experta explicó que actualmente las enfermedades neurodegenerativas y en concreto, la enfermedad de Alzheimer, se diagnostican con el uso de diferentes biomarcadores y, además, “a día de hoy tenemos la tecnología digital a nuestro alcance para facilitar ese diagnóstico” y sobre todo el seguimiento de los pacientes.
Según afirmó Sánchez, la evaluación neuropsicológica también permite diferenciar entre condiciones que comparten síntomas, diferenciándolas y logrando llegar a un diagnóstico más preciso y específico. De este modo, se pueden planificar los tratamientos adecuados y evitar la prescripción de medicación inútil. “Aporta información de las fortalezas y debilidades cognitivas de un individuo, logrando llegar así a un tratamiento personalizado que aborde las necesidades específicas del paciente y aproveche sus capacidades”, afirmó la experta.
Tecnología y herramientas digitales
En su intervención, la ponente expuso que la tecnología digital ha permitido mejorar la accesibilidad, estandarizar y automatizar procesos, y así reducir errores humanos. Además, permite ampliar la variedad de modalidades de prueba, personalizar la evaluación y recopilar datos más completos de los pacientes.
Las herramientas digitales más usadas en la práctica clínica de la evaluación neuropsicológica son las aplicaciones móviles, plataformas en líneas, software de realidad virtual, teleneuropsicología. Proyectos como el uso de RedCap para el registro de los datos clínico o ALTOIDA, con Inteligencia Artificial aplicada a la evaluación neuropsicológica, permiten mejorar el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer.
A este respecto, la neuropsicóloga afirmó que la combinación de los biomarcadores y la tecnología digital tiene ventajas como el diagnóstico diferencial preciso, pronóstico personalizado, monitorización continua del proceso, identificación de biomarcadores predictivos y el desarrollo de modelos predictivos.

