Un 35% de las mujeres cuidadoras indica una sobrecarga muy alta diaria. La cronicidad sumada a los cuidados de otras personas genera una gran limitación del tiempo que dedican las cuidadoras a su autocuidado
En este sentido, los sentimientos de estrés (62%), pérdida de control sobre su vida (45%) y culpa (40%) son comunes, lo que subraya la necesidad de programas de apoyo emocional y psicológico específicos para las cuidadoras
También destaca que la doble carga de cuidar y ser mujer da lugar a una menor adherencia en tratamientos médicos y limita la priorización de su propia salud
La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha presentado los resultados de su estudio ‘Impacto de la enfermedad crónica en mujeres mayores cuidadoras’, un análisis exhaustivo realizado en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, que visibiliza las consecuencias de la doble condición de ser mujer mayor con enfermedad crónica y desempeñar un papel de cuidadora de familiar. Este informe busca destacar los desafíos que enfrentan estas mujeres, así como impulsar cambios estructurales que promuevan la atención biopsicosocial de las mujeres que tienen el doble papel de mujer cuidadora y con enfermedades crónicas complejas.
Percepción de salud y sobrecarga
En relación al estado de salud, aunque las cuidadoras presentan el estado de avance de la enfermedad crónica principal menos avanzado (5,7 de media frente a 6,8 en las no cuidadoras), su percepción sobre su salud es significativamente más negativa. Un 31% de las cuidadoras califican su estado de salud como “malo” o “muy malo”, en contraste con el 20% de las no cuidadoras y el 17% de los hombres. Estos datos reflejan “cómo las demandas físicas y emocionales del cuidado intensifican su percepción de limitaciones físicas y psicológicas y afectan negativamente a su bienestar”, afirma la Plataforma.
Por otro lado, un 35% de las cuidadoras reporta una sobrecarga de los cuidados muy alta. El informe destaca que las mujeres destinan 7 horas al día de media al cuidado, mientras que los hombres 3 horas. La mayor parte de las tareas realizadas por mujeres cuidadoras (que ocupan un 60% de su tiempo) son a los cuidados personales como lavarse, acostarse, levantarse, vestirse y alimentarse, pero además realizan un 40% de tareas domésticas y de soporte general. Este patrón es incluso más marcado cuando se comparan con las mujeres no cuidadoras: estas últimas solo asumen un 20% de tareas de cuidado personal, centrándose más en actividades organizativas y asistenciales.
En este punto, la POP comenta que “la cronicidad junto con el rol de cuidados y la condición de mujeres (por las desigualdades en los roles de género) generan una severa limitación del tiempo para sí mismas, lo que pone de manifiesto la necesidad de implementar medidas de apoyo para aliviar este esfuerzo y para su salud, cuidando a las cuidadoras”.

